Testimonios Hospitalarios, noviembre 2015

Escrito el 20 Nov, 2015

Ana Silvia Zarria Catarrasi

33Ana Silvia Zarria nació en Merlo, Buenos Aires (Argentina) el 27 de marzo de 1965. Sus padres, Simón y Margarita, la bautizaron en la Parroquia de San Judas Tadeo, en Ituzaingó, el 10 de octubre de 1965. Hizo la confirmación a los 10 años en la Capilla Sagrado Corazón.

Casi toda su formación inicial como religiosa la realizó en la Comunidad Nuestra Señora de Belén en Ituzaingó, Buenos Aires. Profesó el 25 de marzo de 1988 y emitió los votos perpetuos en Cochabamba, Bolivia, el 14 de febrero de 1993.

Estudió bachiller contable, enfermería profesional y cursó el primer año de teología en Roma.

Fue destinada a las Comunidad de Montevideo en Uruguay, a la Comunidad de Chile y la Comunidad de Puntiti en Cochabamba, Bolivia, donde desarrolló la misión al servicio de los niños/as con capacidades diferentes, ancianos y personas con enfermedad mental.

Seguir leyendo

Elena Crespo Baeza

77Nací el 15 de febrero de 1943 en Brea de Tajo, provincia de Madrid (España). Mi padre Alejandro Crespo, trabajó muchos años en la finca de los marqueses del pueblo como responsable de la hacienda. Mi madre, Carmen Baeza, era ama de casa. Soy la más pequeña de 10 hermanos, 6 hombres y 4 mujeres; los varones trabajaban en el campo y gracias a Dios vivimos bien, nunca nos faltó lo necesario. Éramos una familia muy unida y sana. Mis padres, buenos cristianos, nos enseñaron a mar a Dios y a saber respetar al projimo, nos educaron en la fe y en las costumbres cristianas.

Fui bautizada pocos días despues de nacer, a los 7 años hice la primera comunión y comencé a ir a la escuela, dos años mas tarde me confirmé. Con 15 años fui catequista de primera comunión, hija de María y acción católica. Todo sin salir de mi pueblo.

El cariño de mi familia siempre me ayudó, fuí alegre. Tenía un grupo de amigas muy unido y comprometido en las actividades de la iglesia. Junto a ellas, hice mis primeros ejercicios espirituales en Madrid, nos llevó el sacerdote del pueblo. Tenía 17 años y fue para mí una experiencia muy hermosa, una gracia de Dios.

Seguir leyendo