Testimonios Hospitalarios, enero 2015

Escrito el 20 Ene, 2015

María Higinia Leturriaga Letamendi 

SHMaría Higinia Leturriaga Letamendi nació en Oñate (Guipúzcoa, España) el 1 de septiembre de 1892. Tomó el Hábito de la Congregación en 1915. Hizo su Profesión Temporal en 1917, el primer año de votos temporales lo pasó en Madrid, en el Asilo de la Beata María Ana de Jesús dedicada a la póstula. Entonces el Asilo estaba en la calle de Santa Mª de la Cabeza. El tercer año de votos temporales estuvo en Paris, en un Hospital que no siguió adelante por problemas del Gobierno de España con la Embajada. La Profesión Perpetua la hizo en 1921.

La mayor parte de su vida religiosa, 35 años, la pasó en Ciempozuelos donde celebró sus Bodas de Plata, Oro y Diamante; llegando a celebrar su Centenario en el 1992. Falleció el 13 de julio de 1994.

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Javiera Liberal Zaratiegui

JLBernardina Liberal Zaratiegui (Sor Javiera del Corazón de Jesús), nació el 12 de marzo de 1918, en Unzué, un pequeño municipio de la Comunidad Foral de Navarra, España. Sus padres Javiera y Florentino formaron una familia con seis hijos a los que educaron en un ambiente hondamente cristiano. Una de sus hermanas, Ascensión, también fue llamada a seguir a Jesús en la vida hospitalaria formando parte de nuestra Congregación (sor Consuelo del Corazón de María).

Al día siguiente de nacer recibió el bautismo en la Parroquia de San Millán, destacada joya de origen medieval y estilo barroco. Pocos años después, en la misma parroquia, recibió el sacramento de la confirmación.

Cuando tenía 12 años su padre falleció, por lo que su madre tuvo que hacerse cargo en solitario de sus seis hijos y un gran número de deudas. Contó con la ayuda de unos tíos mayores que vivían con ellos.

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María del Carmen Reol Moro

CRNací en el año 1935 en un pequeño pueblo de Palencia, España, llamado Villaumbrales de Campos. Viví mis años de infancia y juventud con armonía y felicidad, siempre rodeada de mi familia. Mi padre trabajaba en la fábrica de armas de Palencia y mi madre era modista, yo soy la mayor de seis hermanos (cuatro mujeres y dos hombres).

Recuerdo con gran cariño mi primera comunión, fue un momento muy especial para mí, me sentí plena y dichosa.

Con 14 años, siguiendo el ejemplo de mi madre, comencé a estudiar corte y confección, fueron unos años muy bonitos. Con mis hermanas, en especial con Angelines, compartía mis luchas, sufrimientos e ideales… y aunque era muy joven poco a poco empecé a sentir la llamada del Señor, ni yo misma me creía ser la elegida con el precioso tesoro de la vocación.

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Alejandra Pérez Larrea

APNací el 23 de julio de 1937 en Iturgoyen, un pequeño pueblo de la Comunidad Foral de Navarra, España. Mi familia era humilde y profundamente cristiana, recibíamos los Sacramentos y rezábamos el Rosario todos juntos. Soy la menor de siete hermanas. Cada día mi madre me enviaba a Misa, tenía la convicción de que una de nosotras debía asistir en representación de toda la familia.

Siendo aún una niña, mis hermanas tuvieron que marcharse a otras provincias para ganar un poco de dinero, en casa nos quedamos solo dos, pero cuando mi hermana se casó se fue a vivir con su marido y me quedé yo sola con mis padres. Un año después mi hermana la mayor también contrajo matrimonio y, junto a su familia, regresó a vivir con mis padres. A mí, la verdad, no me hizo mucha gracia porque mi libertad lo sintió.

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Antonia Armendáriz Mendioroz

AntoniaMe llamo Antonia Armendáriz Mendioroz, nací en el año 1937 en un pueblo de Navarra a 12Km de Pamplona. Soy la sexta hija de una familia numerosa, a través del ejemplo de mis padres y hermanos mayores pude beber de las fuentes del cristianismo, al cobijo de la Parroquia y de las Hermanas de la Caridad.

A estas Hermanas pertenecia el colegio al que asistí hasta los 14 años. Todas las niñas del pueblo íbamos a la escuela muy ilusionadas, aprendíamos lo necesario para vivir y orientar nuestra vida. Una de estas niñas tenía una tia que era Religiosa Hospitalaria en Ciempozuelos y, de manera habitual, le mandaba estampas, frases e información sobre las Fundadoras y el Fundador de la Congregación. Entre sus notas, me fijé que estas Hermamas asistían a las “locas”… ¡me impacto muchísimo! aunque, al mismo tiempo, se produjo en mí un movimiento interior que me impulsaba a conocer esta misión. Dios llama de distintas maneras, lo comprendí más tarde.

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