Audiencia con el Papa Francisco

Escrito el 14 May, 2019

El pasado 10 de mayo nuestra Superiora general, Anabela Carneiro, junto a todas las participantes en la XXI Asamblea Plenaria de UISG, asistió a una audiencia con el Papa Francisco.

 

Durante este encuentro sor Anabela tuvo la oportunidad de saludar al Sumo Pontífice, quien a pesar de tener preparado un discurso prefirió escuchar las preguntas de las religiosas y contestar de viva voz, improvisando. Entre los muchos mensajes que el Papa trasladó en dicha audiencia comentó:

“No tengan miedo de la fragilidad. Acercarse a la fragilidad humana no es un acto de beneficencia social, es un acto teológico”. “Ustedes llevan sobre la espalda la fragilidad de su comunidad. Entran en el corazón del sufrimiento… es un ministerio de la fragilidad”.

Los días 13 y 14 de mayo el Consejo de Delegadas de la UISG se reúne para elegir a los nuevos miembros del Consejo Directivo y a la Presidenta, para los próximos tres años.

Discurso (no pronunciado) del Papa a la UISG

Queridas hermanas:

Me alegra mucho poder recibirlas hoy con motivo de su Asamblea general, y desearles un tiempo pascual lleno de paz, alegría y pasión por llevar el Evangelio a todos los rincones de la tierra. Sí, la Pascua es todo esto y nos invita a ser testigos del Resucitado viviendo una nueva etapa evangelizadora marcada por la alegría. Nadie nos puede robar la pasión por la evangelización. No hay Pascua sin misión: «Vayan y anuncien el Evangelio a todos los hombres» (cf. Mt 16,15-20). A su Iglesia el Señor le pide que muestre el triunfo de Cristo sobre la muerte, le pide que mostremos su Vida. Vayan hermanas y anuncien a Cristo Resucitado como la fuente de la alegría que nada ni nadie nos puede arrebatar. Renueven constantemente su encuentro con Jesucristo Resucitado y serán sus testigos, llevando a todos los hombres y mujeres amados por el Señor, particularmente a cuantos se sienten víctimas de la cultura de la exclusión, la dulce y confortadora alegría del Evangelio.

La vida consagrada, como ya afirmó en su día san Juan Pablo II, como cualquier otra realidad de la Iglesia, está atravesando un tiempo «delicado y duro» (S. JUAN PABLO II, Exhort. ap. Vita consecrata, 13). Frente a la disminución numérica que vive la vida consagrada, particularmente la femenina, la tentación es la del desánimo, la resignación o el “arrocamiento” en lo de “siempre se ha hecho así”.

Leer discurso completo

Más información sobre la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG)